Feeds:
Entradas
Comentarios

Archivar como 26 junio 2009

Preparando el medieval


Como cada año por estas fechas, empieza a hormiguear el gusano ese que llevamos dentro algunos y algunas en Alburquerque con el tema del festival medieval. Son ya muchos años en los que a veces uno ha sentido la sensación esa de que no se tienen ganas de participar en la fiesta y por fin…”este año por esas fechas me voy a la playa, ¡hala!”. Pero lejos de eso en los últimos tiempos y con motivo de estar cada vez mas metido en esto del mundillo de los cuentos, el festival ha sido un buen escenario donde soltarlos al aíre en cualquier calle del pueblo y a cualquier hora del día. Coincidiendo además con la suerte de tener otros compañeros cuentistas en la misma población como lo son Mariola del Pozo y Joaquín Plata (el Duco), pues que mejor que animándonos unos a otros le vamos dando a esto una forma que antes no tenía. Narradores alburquerqueños la última vez que nos juntamos. Ya el año pasado, Mariola y yo hicimos una actuación en conjunto con “Meígas y juglares van contando el trágico destino de Inés de Castro” y lo representamos en la taberna “La Angarilla” en la noche del viernes y posteriormente en el huerto de las Alcabalas, el sábado por la noche. Fué una experiencia para mi gusto agridulce ya que la segunda sesión, la del sábado por la noche en el huerto y con el aíre que hacía quedó aquello bastante deslucido. Así pues y comparando con la experiencia que yo había tenido el año anterior con los cuentos en la puerta de Valencia, empezamos a hablar del tema y a tomar en serio este último lugar como el más idoneo de todos los posibles dentro del recinto de intramuros para llevar a cabo varias sesiones de cuentos durante la XVI edición del Festival Medieval “Villa de Alburquerque”. Una vez consultadas fuentes de la organización y viendo la disponibilidad del recinto para tal fin, hemos decidido llevar a cabo la idea de hacer unas sesiones de cuentacuentos conjuntas en la puerta de Valencia que serán una en la tarde del viernes, posiblemente antes del concierto de música medieval y otra en la mañana del sábado justo antes de la boda medieval que se celebra en las inmediaciones y de este paso le viene a la gente de camino para llegar los dos eventos. Pero además contaremos durante los días que dure la fiesta con un espacio que va a ser “el corral de los cuentos” y que estará ubicado en la confluencia de la calle derecha con la calle de Santa María. En este lugar contaremos cuentos cada cierto tiempo a lo largo de los dos días y además estarán invitados a contar uno o más cuentos todas aquellas personas que se hallen en el mismo y quieran participar de la fiesta. Ni que decir tiene que si alguno de los narradores que conocemos y que por supuesto invitaremos a pasar por allí si les pilla de camino o cerca por esto de las vacaciones, pues también tienen allí su espacio. Hacemos extensivo esto también a todos aquellos o aquellas que lean estas líneas y quieran acercarse hasta Alburquerque a disfrutar del festival medieval para que sin duda busquen el “corral de los cuentos” y se acerque por allí a refrescar las secas gargantas con buena cerveza fresca o buen vino y una vez entonadas las cuerdas vocales suban al rincón y cuenten su relato.

Queremos con esto poner en marcha una nueva idea en el festival que ojalá en un futuro pudiera ser el germen de un festival de narración oral en esta localidad. Sabemos que hoy en día este tema esta duro, ya que alguno de los festivales que se venían celebrando a lo largo y ancho del territorio nacional, se han dejado de celebrar por falta de apoyo y sobre todo económico que es el principal. Ahora mismo esto es tan solo una iniciativa particular de tres paisanos que tienen el gusto común de contar cuentos y que mejor que compartirlo con los suyos y si viene al caso con otros amigos o compañeros que se pasen por allí a disfrutar de la fiesta y de paso también de su afición. Ya en los próximos días iré concretando un poco más esta información ya que ahora mismo tan solo es un proyecto y falta por supuesto concretar el tema de horarios y organización, por lo que simplemente os dejo esta nota para que a modo de anticipo y como dijimos la última vez que nos juntamos en el “Maripili”… “Diceselo a la gente”

Read Full Post »


Después de la guerra había unos muchachos que iban por ahí en busca de amo con un saco y una manta para hacer noche donde les cogiera. Un muchacho de estos llegó a un cortijo una tarde-noche y pidió para quedarse allí. Había un un hombre viejo, que era tuerto de un ojo, y ya por la noche cuando se sentaron en la cocina a la lumbre, el hombre vio que tenía una buena cocina, unos chorizos, un gato, ya al lado de la cocina una habitación que era donde se acostaba él. El muchacho se hacía una cama allí en la cocina con un saco de paja. Entonces el muchacho dijo:

-¿Y usted cómo se llama?

-Yo me llamo Monociego.

-¡Que buena lumbrita tiene usted!

-Eso no se llama lumbre, se llama luminancia.

-Vaya, pues allí en mi tierra…

Esos muchachos tenían mucha tierra corrida y estaba muy picardeados. Vio pasar el gato y dijo:

-¡Que gato más bonito tiene usted!

-No, eso no se llama gato; eso se llama rabichote.

El muchacho miró los asientos, unos asientos de corcho que en portugués se llama tropeços.

-¿Y esto asientos? Estos son unos buenos asientos que tiene usted.

-No, estos no se llaman asientos, se llaman morundangos.

-Jo, pues tiene usted una buena cañizá de chorizos.

-Esos no son chorizos, son unos santos. ¿No ves que hay que verlos mirando para arriba?

-¿Y esa cama que tiene usted ahí es donde se acuesta usted?

-Si, pero eso no se llama cama, eso se llama los brazos de a Constancia.

-¿Como que eso no se llama…? Bueno, voy a beber un vaso de agua.

-Eso no se llama agua, hombre, eso se llama superior abundancia.

Después de acostarse, el muchacho, allá por la madrugada, empezó a meter chorizos en el saco. Amontonó en la puerta del viejo todos los asientos. Regó el gato con petroleo del quinqué y le prendió fuego y a la puerta le gritó: “Levántate Monociego, de tus brazos de a Constancia y verás el rabichote cargado de luminancia y si presto le acudes con superior de abundancia cuidado con los morundangos que los santos van de marcha.

Manuel Mintiriñas (Alburquerque)

* Extraído de los cuentos populares arrayanos.

Read Full Post »


Trabajando un gusano su capullo,

la araña, que tejía a toda prisa,

de esta suerte le habló con falsa risa,

muy propia de su orgullo:

“¿Qué dice de mi tela el señor gusano?

Esta mañana la empecé temprano,

y ya estará acabada al mediodía.

¡Mire que sutil es, mire qué bella!…”

El gusano con sorna le respondía:

“Usted tienen razón; así sale ella”.

Se ha de considerar la calidad de la obra

y no el tiempo que se ha tardado en hacerla.

Tomás de Iriarte

Read Full Post »