Cuatro cuentacuentos de Alburquerque


El pasado sábado 14 de marzo, nos juntamos en la taberna “La Angarilla” de Alburquerque unos cuantos amigos para presentar en esta sociedad del mundo cuentero a un nuevo narrador de esta villa, el amigo Joaquín Plata “El Duco”, como el quiere que le conozcan en este mundillo. Aspecto de "La Angarilla" antes del comienzo de la contada.Hablaba yo con Mariola del Pozo unos días antes de juntarnos en Alburquerque y ella me comentaba que realmente era curioso que en un solo pueblo de poco menos que seis mil habitantes, habían salido ya dos narradores orales o cuentacuentos que estábamos contando por diferentes sitios de la geografía nacional y en el caso de Mariola hasta internacional. Ahora que el amigo Plata se aventuraba a seguir el mismo camino ibamos a ser ya tres cuentacuentos del mismo lugar de procedencia. Y además de juntarnos nosotros tres, nos acompañó también Román Tarriño, el hijo de Mariola y que ya contó con nosotros en el pasado festival medieval “Villa de Alburquerque”.

Así pues, llegada la noche nos juntamos a cenar los cuatro para preparar la sesión  mientras se acababa el futbol del sábado en tv. y de paso, terminaban de servirse las cenas para despejar posteriormente el hueco del bar que nos iba a servir de escenario para la sesión de cuentos para adultos que preparamos para esa noche. Poco fue llegando gente que tomaban posiciones tanto en la barra como en algunas mesas por allí preparadas. Saludos de rigor con la gente a la que todavía no había visto desde mi llegada a Alburquerque el día anterior y de paso hacer un poco de tiempo.Manu Alburquerque durante un momento de su actuación en que alguien perseguía a alguien... Preparación del sonido y todas esas cosas que se suelen hacer antes de empezar y a eso de las doce y media de la noche, empezamos la sesión.

Empezamos la misma alusión a una conversación que tuve personalmente con Plata al terminar el festival medieval de 2006 y en la que le comentaba que tenía la inteción de sacar el personaje del cuentacuentos del festival fuera de ese contexto y que después de unos años experimentando la sensación esa de estar ante el público, tenía la intención de dedicarme a contar cuentos para lo cual nada más que llegara a Madrid empezaría la preparación, los talleres, cursos y en definitiva el adquirir la técnica necesaria para llevar a cabo dicha misión, ya que lo más importante y necesario para esto, creo que lo tenía y que no era ni mas ni menos que morro o la falta absoluta de verguenza para salir a actuar ante el público. Plata me animó enseguida a llevarlo a cabo, a iniciar esta andadura de la que él siempre tenía también ese gusano de hacerlo algún día. El verano pasado al terminar el festival medieval, me regaló una vieja maleta con estas palabras: -Toma, que seguro que tu le vas a sacar buen provecho… Y ahí está la maleta llena de cachivaches en la que llevo hasta los mismos duendes y otras marionetas que uso en los cuentacuentos infantiles. Una vieja maleta con la que presento “El señor Pongo y los cuentos de la maleta” y de la que todos los niños quieren ver que hay en su interior. Joaquín Plata durante su primera intervenciónSeguidamente entró en escena el debutante Joaquín Plata para abrir su serie con un cuento de corte clásico y picaresca, que aderezado con su particular acento le daba un especial gracejo a la narración.

Después tomó el turno Mariola que ya para empezar tal y como me había dicho al encontrarnos, puso en práctica eso que hemos dado en llamar por estos sitios del internet por donde nos movemos, una palabreja que seguramente tiene otro significado, pero para nosotros tiene uno en particular y que no es otra que: “hacer el pinopuente”. Es por lo que yo a la hora de escribir el artículo y queriéndome fijar en el guión de la otra noche, la verdad es que no puedo, porque yo tengo apuntados unos cuentos y se que ella contó otros por lo que ahora mismo casi que tendría que inventarmelos, por lo que volvería a estar haciendo otra vez el famoso “pinopuente”. El cuarto narrador de la noche fue Román Tarriño, el hijo de Mariola, y que ya había contado con nosotros el pasado festival medieval cuando hicimos lo de “Meigas y Juglares te van contando el triste destino de Inés de Castro”. Tengo que decir que estuvo bastante más tranquilo que la vez anterior y tal vez sea debido al tipo de contada que esta vez era algo más informal y no tan rígido como un guión de una sesión teatralizada.Mariola haciendo el "pinopuente" Román estuvo tranquilo y bien centrado en el cuento y estoy seguro que con el tiempo irá adquiriendo experiencia  y puede llegar a ser un gran narrador. Madera tiene y además tiene a la maestra en casa, o sea, que es un cuentacuentos en potencia porque precisamente tiene lo principal, que es morro para ponerse delante de público y contar.

Cerré yo la primera parte con la singular historia del “pollo amarillo chillón” y nos fuimos al descanso momento en que ya nos abandonó Román que se marchó a casa y mientras tanto nosotros departimos una charleta con los amigos. Después volvió Mariola para abrir la segunda parte con una historia de miedo en la que fue aludiendo a muchos de los amigos presentes en la sesión y los fue haciendo participes de la historia. Posteriormente volvió a contar Plata, una historia increíble de Luciano el tabernero y en la que tuvo momentos como decimos muchas veces de “estar sembrao”. Y ya en la parte final les dejé una historia con reminiscencias del pasado de Alburquerque y unos singulares reinos que parece ser existieron con anterioridad al pueblo pero de los que los estudiosos no se ponen de acuerdo: “Las historias de Ab-el-alqurq”. Román Tarriño contando "el peo de doña Paca"Era la penultima de la noche y posteriormente puso final a la contada Mariola con historias de un pirata, un tal “Malapata”, en las que hizo participar a los asistentes a la sesión.

Luego la noche transcurrió y allí estaban muchos de nuestros amigos  con los que crecimos y a los que vemos de cuando en cuando. El caso es que de una manera o de otra fueron transcurriendo las horas y con el ánimo de la conversación salimos de “La Angarilla” ya despuntando el día y cuando ya alguno de los ausentes esa noche se pegaban el madrugón para ir a la pesca de la trucha que se hacía ese día supongo que en el Gévora. Al final mi amiga “Japaca” y yo caminamos como casi siempre hacia el reducto, escenario ese de tantas de nuestras andanzas que se reflejan en los capítulos de “La Posá del navajero”. A punto estuvieron de pasarse por allí mis amigos gaditanos Manolo Pereira (Txapela) y José Luis Urbano que habían estado en la final de monólogos de la “Paramount TV” que se celebró ese Sábado en Parla (Madrid), pero por las horas en las que terminó dicho evento les hizo desistir de su intención. De todas manera “el Manué” sabe que estan invitados a venir a Alburquerque para alguna otra sesión de cuentos que seguramente repitamos. En definitiva, que esa noche nos reunimos en “La Angarilla” cuatro cuentacuentos de Alburquerque.

En la parte inferior dejo algunas fotos del evento por si alguien del público que sale en ellas quiere bajarlas o simplemente mirarlas.

Muchos amigos ahí... Muchos amigos ahí... En primer plano, Mari Pili dentro de la barra, al fondo más público Román contando y Mariola mirando a ver si le hacían buena foto... ¿La infalible máquina Atchung?... Mariola con un cubatita y más relajada a pesar del "pinopuente" 

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3 pensamientos en “Cuatro cuentacuentos de Alburquerque

  1. Que se admiten comentarios al artículo y esas cosas. Por tanto si no os viene mal y o bien alguien que estuvo allí o quien después de leer lo que aquí se expone, pues estaría bien que hicierais algun comentario al respecto…

  2. Pues, yo mismo comento.

    Fue una pena no asistir, pero como ya le dije a Mariola, a la próxima estamos ahí. De camino saludaré a Román, a quien tengo tantas de ganas de conocer como él a mi.

    ¡Qué bien te trabajas las crónicas Manu!
    Un abrazo

  3. Gracias Manué
    Estamos preparando otra dentro de poquito tiempo, seguramente para el 15 o 16 de mayo que viajaré yo a Alburquerque. Román es un figura, además tiene una buena maestra en casa y como desparpajo no le falta, puede ser un buen narrador. Además hay que promocionar la cantera como los grandes equipos. A ver si nos vemos pronto.

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