La crisis de los burros…


Hace ya unos meses encontré este artículo en un blog de “Tortuga, grup antimilitarista de Elx” en el que se reflejaba de una forma muy clara la situación que estamos viviendo. Lo alojé en la columna de enlaces que se encuentra en la parte derecha del blog para que a quien le interesara le pudiera echar un vistazo. Me consta que la barra de enlace de los blogs no suele ser muy visitada entre otras cosas porque si hay gran variedad, el visitante pincha seguramente en un enlace que le interese y habitualmente suele pasar de largo y centrarse en lo que es el núcleo principal del blog. Por tanto he decidido trasladar este artículo a una entrada nueva del blog para para ponerlo a disposición de los lectores del mismo. Al final del artículo insertaré mi opinión personal sobre el mismo y por supuesto espero que si os apetece, dejéis vuestras opiniones en los comentarios del mismo.

DEUDAS y BURROS

Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara esta crisis de una forma sencilla, para que la gente de a pie entienda sus causas.

Este fue su relato:

Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.

Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.

Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros. Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.

Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

Resultado:

La aldea quedó llena de burros y endeudados.

Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:

Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado. Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

El resultado: Los listos del principio, forrados. Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda. Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida. El Ayuntamiento igualmente arruinado.

En nuestro caso, el señor y ayudante están encarnados claramente en nuestros “estupendos” grandes constructores con sus “estupendos” ayudantes (políticos, banqueros, profesionales del sector inmobiliario, etc…) que agarraron la pasta y… “vualá”… desaparecieron del espectro social como si se los hubiera tragado la tierra. Atrás quedaron los auto proclamados “inversores” que optaron en su día por invertir sus ahorros y lo que no tenían en un valor en alza como era la compra de pisos. Nombres como Fernando Martín, Francisco Hernandez (El pocero), constructoras como “Fadesa”, “Martinsa”, “Tragalia”, “Urbasa”, Vivasa” etc. etc… otros nombres anónimos utilizados como “hombres de paja” se instalaron en el imaginario de la gente que día tras día seguía leyendo en los diferentes diarios de todas las ideas, noticias sobre la bonanza económica de un país que crecía al ritmo de un 8%, jactándose nuestros políticos de ser la locomotora de Europa mientras Alemania “solo” crecía a un ritmo de 1%.

Se que muchos lectores de este blog son de países de el otro lado del charco. Países de habla hispana que actualmente son considerados como “economías emergentes” y al que han ido a parar numerosas empresas refundadas por alguno de nuestros “estupendos” constructores inversores que igualmente se han instalado en algunos países centroeuropeos como Rumanía, Hungría, Bulgaria… que ahora están recibiendo fondos de la Unión Europea y por tanto son terreno abonado para inversiones, comisiones, transferencias, movimientos monetarios de todo tipo y por tanto buenos lugares para vender “sus burros” otra vez. No se trata de “acojonar” al lector o lectora de estos sitios, pero quien avisa no es mal amigo. Esta gente volverá a su forma de hacer y por supuesto regalarán trajes, viajes en forma de convenciones y otras dádivas por aquí y por allá para lograr el favor de los “ayudantes” de turno que muchas veces de forma consciente y otras no, contribuirán a colocar los burros donde han de estar colocados: En mano de los “inversores” que verán como todo a su alrededor se llena de oropel y lujo y confiará en que el enriquecimiento de su país es el suyo propio… ¿acaso es esto una ilusión?…

Lo curioso es como se instala en el subconsciente de cada uno la justificación a cualquier hecho con tal de que va bien para sus propios intereses. Esto es quizá lo que explica como en aquellos sitios donde los corruptos han hecho de las suyas, vuelve a ganar el partido que los auspicia. Y me da igual porque en este apartado hay para todos los colores, los hechos están ahí, en los recientes resultados electorales tenemos la mejor muestra. Justificamos los medios empleados para conseguir el fin en el que confluyen nuestros intereses personales y por añadidura familiares, de amigos etc. etc.  Incluso dejamos atrás viejas amistades porque ahora piensan diferente a nosotros, “porque están en el otro lado”. Nosotros seríamos capaces de pelearnos con los nuestros por conseguir que “nuestros burros” sean los más válidos y sobre todo por lo bien que nos va a ir con ello. Sin embargo cuando llegue el momento, estos señores como hábiles magos, imitarán al gran Houdini y desaparecerán en el momento adecuado para aparecer entre bastidores, porque eso sí, nadie se evapora y desaparece para siempre. Mientras tanto nosotros, como burros nos estaremos peleando con los de al lado y cuando nos demos cuenta estaremos dando palos de ciego, aturdidos, preguntándonos por como pudo pasar eso y en definitiva con nuestros burros sin valor y lo que es peor con heridas incurables para los restos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s