TITIRITEROS QUE NO HACEN HUELGA…


Hace unos días llegó a mi muro de contactos en facebook uno de los muchos enlaces que la gente cuelga en el suyo propio y que no se si consciente o inconscientemente hacen por compartir contigo sin pensar mucho en si a ti te gusta o no ese tipo de publicaciones que entiendo, se ajustan a la forma, manera de pensar o ideología de cada cual. El caso es que el referido enlace pertenecía a una publicación de uno de estos periódicos que hacen que “su razón” es la de todos y que poco le importa ajustarse a la realidad o no de la noticia, porque su veredicto ya está dictado. Dicha publicación llevaba como título: “Los titiriteros están en huelga”. Hacía alusión este artículo con reportaje de video incluido a la participación del actor Guillermo Toledo en un piquete informativo durante la jornada de huelga general acaecida en España el pasado 29 de marzo. El título del referido artículo denota cierta alusión en forma despectiva a este grupo de actores que estaban realizando esta jornada de huelga, derecho inalienable hasta ahora en este país nuestro. No voy a entrar a valorar más desde estas lineas el fondo político de la noticia, pero si me llegó a lo más profundo, el titular del artículo por el uso despectivo de la palabra titiritero.

Querido reportero, reporterillo o reporterete como diría en su tiempo un afamado periodista deportivo español, observo que tu respeto por ese arte tan misterioso y en cierto modo único como es el manejar títeres es nulo. Me imagino que por tu forma de escribir hace pensar que tampoco lo tendrás por todo aquello que no sea tu punto de vista ideológico, por lo que tampoco merece mucho la pena ahondar en ello. Seguramente, y si no, habrá sido una pena en tu vida, de pequeño alguna vez habrás asistido embobado a algún espectáculo de títeres o marionetas, pero si no lo has hecho, todavía estás a tiempo de pasar alguna mañana de domingo por el Retiro y disfrutar de ello. Los titiriteros mueven a sus muñecos con la ilusión de sorprender y agradar a un público más exigente de lo que te puedas imaginar. A un niño si no le gusta tu espectáculo no se va a cortar en decir que “vaya rollo” o enseguida ponerse a incordiar o simplemente si es en sitio abierto, abandonar el lugar. El titiritero realiza su función ajustándose a un guión que casi siempre acaba con un resultado satisfactorio o que agrada al espectador. Muchas veces este guión para los adultos incluso es hasta previsible, pero esto da igual cuando ves a tu hijo disfrutando de un momento en su vida que sabes que pasará y no volverá, la niñez.

Sin embargo hay otros titiriteros invisibles para la mayoría que no hacen huelga, que pasan sus días maquinando, orquestando y haciendo mover títeres con un arte extraordinario que hace sentir al mismo muñeco que él es una persona independiente, con pensamiento propio y totalmente dominador de sus propias decisiones. Son estos los que mueven los hilos del mundo. Deciden lo que va a imponerse, lo que es moda, las corrientes de opinión, las tendencias, los rumores interesados, las decisiones importantes que nos van a afectar a todos. Y ahí entras tú en juego, en su ruleta y con un cablecito invisible atado a tus dedos, mueven estos con precisión para ajustarse perfectamente a los teclados de tu PC y escribir tal y como a ellos le interesa. Luego tú, como entidad independiente lo firmarás y como estás muy seguro de que tu opinión es la que domina, hasta te sentirás orgulloso y te vanagloriarás de tus escritos ante tus compañeros que igualmente que tú forman parte del mismo teatrillo. Cuando alguna el titiritero se canse de ti, no te preocupes que te meterá en una maleta y si ha pasado tu momento, caerás en el olvido. Si tienes suerte y logras arrancarte tus hilos, a lo mejor acabas en otro teatrillo con titiriteros que manejan de otra manera y… ¡Vualá!, ahí estás tu otra vez escribiendo en tu ordenador con el mismo interés que antes pero en sentido contrario… Y así se irá escribiendo tu vida, hasta que un buen día sin que te des cuenta, ya no les servirás ni a unos ni a otros, se te soltará una patita y ya no te la repararán, simplemente irás al fondo de algún baúl en un viejo trastero y allí acabarán tus días. Si tienes suerte, al cabo de los años puede que algún niño inquieto de esos que rebuscan entre los enseres viejos de los trasteros, te encuentre y trate de recuperarte, pero lo más seguro es que no le des ya lo mismo que su “Play”, su “Wii” o su “Nintendo DS” y acabarás roto para siempre.

Yo me quedo con mi “Getulio”, “Encho” o “Criaturilla” que siguen aguardando pacientemente dentro de la maleta y siempre dispuestos a salir e interpretar un guión amable con el que disfrutan mis pequeños espectadores y sus padres viendo las caras de expectación con sus ojos abiertos como platos. Yo habitualmente no me doy cuenta de ello hasta que me llegan fotos de eventos y puedo disfrutar viendo sus caritas.

Manu Alburquerque… titiritero ocasional.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s